Publicidad entre 1939-1945

Los rojos no usaban sombreroEn tan solo 40 años la sociedad de consumo en España ha evolucionado del funcionalismo al postmodernismo.

La época de consumo entre 1935 y 1945 se caracteriza por la pos-guerra. Se desarrolla la protosociedad donde se adquiere un producto por su utilidad.

La comunicación dio un giro de 180º. Durante la guerra muchas empresas se habían posicionado a favor de uno de los bandos. Pero una vez acabó con la victoria franquista, se enfocaron a mostrarse como buenos seguidores del régimen. Las marcas saludan al régimen y celebran la victoria.

La publicidad y la propaganda ayudó a Hitler a difundir sus mensajes en la Segunda Guerra Mundial. Pero en la posguerra en España, ya se estaba utilizando. La publicidad funcionaba como difusora del ideal patriótico.

Los mensajes participaban en la propaganda triunfal del régimen. Difunden los valores nacionales de patriotismo, unidad, religión, papel de la mujer y del hombre, etc. Poco a poco los prescriptores se adaptan a los valores del régimen, sobre todos las mujeres que no podían aparecer muy descocadas en los anuncios ya que incitaban el “desnudismo” como lo llamaban los franquistas.

Los medios de comunicación estaban al servicio de los intereses del Estado. Fueron malos tiempos para el negocio publicitario, decreció la inversión. Primaban las campañas locales de negocios familiares que las de carácter nacional, sobre todo porque no había posibilidad de gasto ni consumo de masas.

El desarrollo artístico es escaso debido sobre todo al reflejo indirecto de las duras condiciones económicas y sociales.

En este época realmente se pasaba hambre, por lo que si se puede definir como una sociedad basada en las necesidades, la sociedad de producción. Las pocas marcas que se publicitan en el momento muestran el deseo inalcanzable. Era tanta la escasez que incluso el que estaba favorecido por el régimen y tenía posibilidades de comprar no podía, porque no había producto. Esto pasaba mucho con el café.

Si hay un libro que ilustra muy bien el consumo y sociedad de la posguerra es La plaza del Diamante de Mercé Rodoreda. La novela fue publicada en 1962 pero es un clásico de la literatura de posguerra.

La novela de centra en el persondaje de Natalia, la “colometa” (paloma en catalán). Representa a las mujeres que les tocó vivir un periodo duro y cruel. Colometa verá morir a sus seres queridos, pasará hambre y miserias y luchará por sacar adelante a sus hijos.

Uno de los episodios más duros, es cuando una vez ha partido y muerto su marido se plantea asesinar a sus hijos con un bote de lejía porque no puede mantenerlos. De verdad, cuando lees que el egoísta marido ha muerto sientes liberación, como si recobrase la identidad.

Pero lo que me hace considerar este libro como el idóneo, es porque una vez viuda comienza una relación con el dueño de un ultramarino y nos ilustra la forma de consumo en esta época.

Fue una época marcada por la opresión y la necesidad de liberarse.

Las marcas saludan al régimen

Las marcas saludan al régimen

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